Lo que necesitas — para 2-3 raciones de bar
- 700 g de patata Agria (o Monalisa/Kennebec)
- Agua y sal para cocer
- ½ cdta de bicarbonato (opcional)
- Aceite para freír
- Sal en escamas
- 3 cdas de aceite
- 2 dientes de ajo
- 1 cda rasa de harina
- 1 cda de pimentón dulce de la Vera
- ½–1 cdta de pimentón picante o cayena
- ½ cdta de comino (opcional)
- 300–350 ml de caldo de pollo
- 1 cdta de vinagre de Jerez
- Sal
Cómo se hace
- Corta la patata en dados y cuécela en agua con sal 8-10 minutos, hasta que el cuchillo entre pero la patata aguante.
- Escurre y seca la patata muy bien durante unos 5 minutos — la humedad es lo que se carga la costra al freír.
- Fríe la patata bien seca en aceite caliente (180 ℃) 5-6 minutos, hasta que quede crujiente por fuera y cremosa por dentro.
- Para la salsa: sofríe el ajo en el aceite, añade la harina y los pimentones (dulce y picante) fuera del fuego para que no amarguen.
- Incorpora el caldo de pollo poco a poco y cocina 5-8 minutos.
- Añade el vinagre de Jerez y tritura hasta que quede suave.
- Sirve la patata bien caliente con la salsa brava por encima.
El truco: El secreto no está en freír, está en secar: escurre la patata cocida y sécala bien 5 minutos antes de la sartén. La humedad es lo que se carga la costra.
La receta, en vídeo
Así queda

Preguntas frecuentes
¿Por qué mis patatas bravas no quedan crujientes como en el bar?
Casi siempre es la humedad: si fríes la patata recién escurrida sin secarla, el vapor se carga la costra. Cociendo, secando bien 5 minutos y friendo a 180 ℃ se consigue crujiente por fuera y cremoso por dentro.
¿Qué lleva la salsa brava casera?
Ajo, aceite, harina, pimentón dulce y picante fuera del fuego, caldo de pollo, vinagre de Jerez y sal, todo triturado hasta quedar suave.


